Mágica. Estupenda. Maravillosa. Es una película que transmite belleza por los cuatro costados, que aunque toca un tema muy triste, sabe ser un canto a la vida. Sarah Polley descubre que tiene cáncer y que eso le impedirá disfrutar de muchas cosas (aunque su vida no sea del todo ideal), pero decide hacer una lista con cosas que hacer antes de morir. Pero sin duda, a la vez hace un magnífico regalo a los que la rodean, al no contarles su enfermedad. Las actuaciones son increíbles e Isabel Coixet maneja como nadie la historia hasta convertirla en un cuento encantador.
LO PEOR: El doblaje tan raro de Leonor Watling. Basta de que se doblen ellos mismos.
LO MEJOR: Todo lo demás. Enamora.
spoiler:
Nunca he llorado con tantas ganas, pero con una sonrisa en la boca como con ese final. La música, las escenas, ese Mark Ruffalo que enamora con sólo mirarle a la cara ("por cierto, me encantó bailar contigo"). Preciosa de principio a fin.