Gran obra de Cronenberg, de una "normalidad" sorprendente para un tipo con una filmografía tan particular como la del canadiense; el mejor Viggo Mortensen interpreta a un sencillo hombre de pueblo, Tom Stall, con la típica vida acomodada de la clase media norteamericana, es decir, un trabajo normal, una esposa normal, y dos hijos normales, sin ningún tipo de fisura en esa normalidad que he reiterado. Pero...
Hay detalles muy atractivos que habría que destacar, como la música de Howard Shore, el ritmo pausado que acompaña a toda la película, la omnipresente violencia, o la magnífica manera en que finaliza la historia.
spoiler:
...ay, ay, ay, eso no existe, ya que nuestro Tom Stall parece ocultar un Joey Cusack, un asesino violento y despiadado, procedente de Filadelfia, ciudad opuesta a la tranquilidad de Millowbrook, Indiana, donde transcurría placidamente la vida de nuestro protagonista. Todo ello se desencadena con la aparición de Carl Fogarty (interpretado magistralmente, como siempre, por un estupendo Ed Harris) y sus amiguitos, con aviesas intenciones, acentuadas por su aspecto y el de su coche, que asusta un pelín. Tras este planteamiento se desencadena el western en que se transforma la película, con duelo fraternal y todo, en un intento por parte del protagonista de enterrar su vida pasada para volver al idílico presente que vive con su familia.