Incomprensiblemente subvalorada en el momento de su estreno, “Groundhog day” va por el camino, a día de hoy, de convertirse en un clásico de la comedia norteamericana. Me siento orgulloso de pertenecer a esa cada vez más numerosa legión de incondicionales de esta película que hubiera podido firmar Sturges, Wilder o el mismísimo Capra y que, como los grandes vinos, envejecerá con solera y dignidad hasta codearse sin complejos con otras obras maestras de antaño como “Las tres noches de Eva”, “El apartamento” o “¡ Qué bello es vivir !”. Tiempo al tiempo.
Resulta por lo menos curioso hasta que punto un patético trailer o una promoción chapucera pueden convertirse en un arma de doble filo. Me explicaré:
He visto por primera vez “Groundhog day” casi 15 años después de su estreno. Increíble, pero cierto.
¿ Hasta qué punto nos afecta el marketing, la presión mediática, el “bombo y platillo”, las ( antiguas ) avalanchas en las colas de los cines ?. Personalmente ( y por fortuna ) muy poco. Soy profundamente reacio a consumir cine palomitero y las grandes superproducciones construídas a base de talonario me la traen floja. Francamente, si alguna vez me he dejado llevar por “el ímpetu de la manada” el resultado ha sido irremediablemente nefasto. En cambio, las recomendaciones más personales, francas y sensatas, me han conducido indefectiblemente a beneficiarme de auténticos “pecios” cinematográficos, tesoros con demasiada frecuencia ocultos entre toneladas y toneladas de bazofia. En este caso, el inefable boca a boca ha seguido su curso y, como casi siempre, ha funcionado con parsimoniosa eficacia. Ya lo dice el refrán: “lo bueno siempre se hace esperar”. Gracias Txarly, gracias Grandine, por revelarme obras como la que nos ocupa. Sin vuestro poder de convicción nunca habría llegado hasta ella.
spoiler:
Por lo demás, poco más a añadir a las extraordinarias críticas de JFH, Amor perro y vircenguetorix. “Groundhog day” constituye una “rara avis” cuyas credenciales la asocian inicialmente a la siempre defenestrada “comedia romántica”, género habitualmente emparentado a productos de marcado carácter gazmoño, tontorrón o supérfluo. Craso error si ello lo pretendemos atribuir a “Groundhog day”. La película de Ramis es en realidad una comedia inteligente, endiabladamente divertida y, por si fuera poco, rebosante de referencias para todos los gustos: éticas ( la evolución desde el egoísmo más recalcitrante al altruismo más loable ), metafísicas ( el dúo inmortalidad - eternidad ), literarias ( ¿ Quién no rememora al Mr. Scrooge de “Cuento de Navidad” de Charles Dickens en la figura de Phil ), cinéfilas ( Bill Murray reencarnando una singular versión de James Stewart en “¡ Qué bello es vivir !” ) e incluso mitológicas ( el castigo de Sísifo ). ¿ Qué más añadir ?..., ¿ Un guión que roza la cuadratura del círculo ?, ¿ Unas interpretraciones de Oscar sin Oscar ?, ¿ el “deja vu” llevado al paroxismo ?, ¿ una pesadilla descojonante ?...
En fín, una película sin desperdicio. Véanla…, una…, dos…, tres veces. Yo pienso hacerlo.
Por cierto, esta película es de 9 para arriba, pero no se lo digais a quién no merezca verla. Yo prometo subirle la nota la próxima vez que la vea.