Quiero decir antes de nada que soy un fiel seguidor de la filmografía de Boyle y que esperaba muchísimo más en este caso del autor de obras como Trainspotting o Millones; la película en este ocasión, es totalmente decepcionante, sobre todo si se toma como referencia el demostrado potencial creativo del director. Se puede afirmar que la incursión de Boyle en el cine de pretensiones comerciales no le ha favorecido en absoluto y se echa de menos la frescura e imaginación de sus obras cumbre.
De la peli en sí no voy a comentar mucho porque, la verdad, no merece la pena, no aporta nada nuevo y es totalmente prescindible. El excesivamente absurdo desarrollo del argumento se resume básicamente en tres líneas: Hay que salvar el planeta debido a la inminente extinción del Sol y, desde la Tierra, deciden lanzar una nave con una bombísima muy gorda tripulada por tal pandilla de chapuzas que a veces te preguntas si no habría sido mejor que hubiesen mandado a Pepe Gotera y Otilio. (sigo en el spoiler; aunque no hayáis visto la película podéis leerlo porque os puede ahorrar unos euracos ahora que sube el pan).
spoiler:
Aparte ya del absurdo asunto de un sempiterno saboteador interestelar que quiere llevar al fracaso el proyecto (ideorra facilonga donde las haya y totalmente traída por los pelos), el colmo de los colmos se produce cuando la misión de arrojar la bomba al corazón del Sol (en un principio, necesariamente con tal precisión que incluso realizándolo por medio del ordenador de a bordo existe sólo un 47% de posibilidades de éxito) acaba haciéndose ¡¡¡MANUALMENTE!!! y, además, ¡¡¡SALE BIEN!!! (JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, JUASH, JUASH, JUASH, SNIF!, AAAAAAAAY!).
Pues eso... Y lo demás es parecido...
En fin, que a veces lo pienso y aún me río ahora.