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Con una manzana basta y sobra
No soy amante de las películas de humor negrísimo, extremadamente ácido, con algún toque sangriento, y donde cualquier tema da para hacer un chiste. Ejemplo, no me llevo bien con Alex de la Iglesia, entre tantos otros cultores de ese género. Aunque aquí tengo que reconocer que salvando esos momentos, me encontré con un film interesante, muy original y profundo en su mirada. Y también me reí, a veces con horror. A Mads Mikkelsen (Ivan) lo tenía visto -muy buen actor fetiche de Susanne Bier- pero creo que no conocía a Ulrich Thomsen (Adam): excelente, muy bien en la piel de ese neonazi obcecado y gélido, cuya única obsesión es acabar con la fe delirante del párroco (una especie de Flanders nórdico, como alguien dijo aquí). Tip para argentinos: este Thomsen me hizo acordar mucho a Carlos Belloso, tanto físicamente como en lo actoral.
zelmarux 
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