|
AMBIGUA
El más ambicioso Steven Spielberg nos ofrece esta espectacular cinta bélica cargada de escenas memorables, efectos especiales soberbios, sonido sobrecogedor y una dirección precisa y magnífica. Positivo: lograr un impacto visual y auditivo único y excepcional, deslumbrar al espectador con la magnificencia de sus escenas, estremecer con la ambientación y la puesta en escena. Negativo: penosas actuaciones, un guión endeble, un sentimentalismo barato y absurdo.
Resulta difícil, pues, criticar esta cinta sin caer en la contradicción.
Empezando por los defectos, la repugnante presencia de Hanks frente a las cámaras es el más duro de sobrellevar. El reparto es muy mediocre (los nombres de Matt Damon y Vin Diesel en dicha lista justifican este calificativo). Aunque nadie sobreactúa, ocurre lo contrario: todos se quedan cortísimos. Las penurias y los horrores que Spielberg muestra alrededor de los protagonistas no se corresponden con los gestos y los estados de ánimo de los mismos. Faltó algo de atención en este sentido: o bien Spielberg se olvidó de la dirección interpretativa de sus actores, o éstos (lo más probable) no tienen la capacidad para adaptar sus facultades a la situación.
Lamentable el trabajo de Robert Rodat en la composición del guión. No sé de dónde sacó el director a este muchacho, pero llevó a que su película se convirtiera, en el aspecto discursivo, en una ñoñez y en la típica alegoría bélica americana: John Smith (por no decir Juan Pérez), granjero de Iowa, Wyoming o donde su madre lo haya parido, convertido en héroe de guerra. Una historia que harta un poco, al igual que la banderita de marras.
Pero la película, aunque cueste admitirlo, es tan espectacular en el plano visual, tan fascinante desde todos los aspectos técnicos, y está tan cuidada en todos sus detalles fotográficos y sonoros, que ésto lleva a subir la nota unos cuantos puntos. Los efectos de sonido son únicos y, me atrevería a decir, irrepetibles. La fotografía (a cargo del fenómeno Kaminski), prodigiosa. Spielberg muestra su innegable talento para el cine espectáculo con unas escenas memorables y extraordinarias (todas: desde la versión definitiva e inalcanzable del desembarco de Normandía hasta la emboscada final en la ciudad francesa en ruinas).
Visión ultrafiel de los últimos momentos de la II Guerra Mundial y ejemplo del mejor cine bélico, la cinta deber ser considerada de acuerdo con sus objetivos: entretener (lo logra) y llenar los bolsillos del cineasta (¡vaya si no lo hizo!)
La Academia, en este caso, creo que acertó por completo, otorgándole los 5 premios que se merecía, y dejándola de lado en los 6 que no debía ganar.
LO PEOR: El guión, realmente malo. Las actuaciones, flojísimas. El plano con el que se abre y se cierra la película (el trapo asqueroso de las barras y las estrellas flameando).
LO MEJOR: Todo lo demás, en especial la fotografía, los efectos visuales y, sobre todo, el sonido. También el montaje, que es una maravilla.
LEANDRO PINTO 
|