Pausadamente, la película nos sumerge en un ilógico mundo donde cualquier cosa horrenda y descabellada puede llegar a ser posíble. Quizás sea ése su principal acierto... y su mayor error (spoiler).
La fotografía es excelente, y se benefícia de unas localizaciones asombrosas, que tanto pueden deslumbrar por su belleza como crear malestar claustrofóbico.
Sobre las interpretaciones, destacar al señor Berroyer (soberbio) sobre un exiguo elenco que cumple con su cometido, a excepción del protagonista al que ya había visto convaleciente de su extrema parálisis facial en "Harry, un amigo...".
Mucha tensión, momentos angustiosos, y cierto regusto a "Deliverance", para una película que sin ser nada excepcional, si que consigue hacernos pasar un largo y escalofríante mal rato sin necesidad de efectos especiales estomagantes, ni subidones de volumen de los que tanto se estilan actualmente.
Recomendable, pero con las reservas que expongo en el spoiler que me impidieron ponerle una nota mayor.
spoiler:
Tres cosas que me rechinaron en la parte lógica del cerebro:
-La sumisión de la que hace gala el prota desde buen principio, y que le impiden darle un par de galletas a un tipo que le ha forzado la furgoneta, le ha robado y mentido, y está desguazándole el vehículo en sus morros y a punto de prenderle fuego... eso no se lo cree ni el Tato.
-Que la locura del posadero, que confunde a un tio hecho y derecho con su parienta huída, sea contagiosa y el resto del pueblo también vea al prota como una mujer.
-La huída del prota, a todas luces inverosímil (se escapa andando, que no corriendo, entre seis tios armados), y su posterior periplo por los manglares, que culmina en imágenes extrañas (el crucificado que no se sabe que pinta ahí), frases aún más raras (el "te amé" que no viene a cuento ni se entiende), y el travelling final que no explica que sucede a continuación y deja el final demasiado abierto e inconcreto.