El Padrino es un peliculón, pero esta segunda parte es una obra maestra. Mucho más dura y oscura, con una trama más compleja, Al Pacino da vida a un Michael Corleone totalmente despiadado, amoral, y capaz de todo con tal de defender la Familia
spoiler:
Pone los pelos de punta la escena con su hermano Fredo. El cinismo con que lo trata da auténtico terror